¿Por qué elegir a Natalia?

Porque sé que el mejor regalo que puedes hacerte a ti mismo es abrir tu mente y tu corazón para considerar la posibilidad de que este masaje puede ser de provecho para ti. Así que no es cuestión de creer o no, se trata de verificarlo a través de tu propia experiencia.

Me llamo Natalia Dalmau Tortosa y mi marca personal es PURO ARTE.

PURO ARTE nace de poner mi voz interior en acción, tras muchos años de búsqueda y sed de comprensión.

Tengo 40 años y todas las experiencias que he vivido hasta ahora, tanto profesionales como personales, me han servido para dar forma a mi anhelo de contribuir al bien común desde mi profunda honestidad, enlazando mi personalidad y mis talentos.

Ponerme al servicio de los demás a través de esta labor que realizo con pasión y plena confianza en mí, me permite ofrecer a las personas lo que mejor se me da.

 

Para reflexionar…

Aprender del vuelo de las águilas

“Observemos cómo vuelan las águilas. Usan su fuerza solamente para iniciar el vuelo. Baten sus alas y se esfuerzan hasta ganar cierta altura. Una vez alcanzada, aprovechan la fuerza de los vientos y se dejan llevar por ellos. Poseen un instinto muy fino para captar corrientes de aire y saben aprovecharlas. Si sólo hay brisa leve, planean suavemente. Si irrumpen vientos fuertes, usan la fuerza de esos vientos para volar bien alto y desplazarse a gran velocidad, inclinando a la izquierda y a la derecha sus enormes alas, que pueden llegar a tener más de dos metros de envergadura.

Bien diferentes son las gallinas. Cuando están nerviosas, se echan a correr, agitan mucho las alas con gran alboroto, pero apenas vuelan unos metros.

Las personas experimentamos más desequilibrio cuanto más separados estamos de la naturaleza, ya que somos parte de ella. Así que, para entrar en sintonía con ella y armonizarnos con sus ritmos, es necesario moderar la lógica de nuestra voluntad y combinarla con su lógica objetiva, tal como hace el águila en su vuelo.

Nuestro comportamiento es constructivo cuando nace del equilibrio entre nuestro deseo y el deseo inscrito en la naturaleza. Sabia es la persona que capta las dos lógicas, la de las cosas y la del yo, se armoniza con ellas y las hace converger.

La tradición del Tao enseña que la persona únicamente se siente plena y realizada cuando su obra imita el vuelo de las águilas: trabaja junto con la naturaleza. De lo contrario, siempre queda un poso de vacío y un sabor amargo de falta de plenitud.

Nuestro yo y la naturaleza forman un todo dinámico siempre en busca del equilibrio.”